Si hubo alguien a quien le dolió la eliminación de la Selección Mexicana en este Mundial, ese fue al veterano portero, Francisco Guillermo Ochoa, quien al final del encuentro frente a Inglaterra, rompió en llanto inconsolablemente y es que además de que se trataba del adiós del Tri en esta Copa del Mundo, también era su último partido como futbolista profesional.
El ritual en solitario de Memo Ochoa
Pocos se dieron cuenta de que después de limpiarse las lágrimas, Ochoa no se fue al vestidor junto a sus compañeros, sino que esperó a que la mayoría del Estadio Azteca se vaciara para tener un momento en solitario con el Coloso de Santa Úrsula, en el cual tantas veces jugó. El veterano arquero se colocó en el centro del campo, justo en donde sacan los jugadores y con las manos detrás, comenzó a contemplar por última vez, un momento como jugador profesional.
Ochoa vivió el partido como ningún otro
Seguramente porque sabía que era su último partido como futbolista profesional, Paco Memo estuvo siempre al borde del área técnica casi como un auxiliar técnico más, por ejemplo, cuando México recibió los goles de Jude Bellingham, fue uno de los primeros que saltó del banquillo a animar a su equipo y pedirles concentración. Asimismo, cuando Jarell Quansah le entró de manera fuerte a Jesús Gallardo, también fue uno de los que más reclamó.
La trayectoria de Memo Ochoa
Ochoa se despide del fútbol después de haber pasado por clubes como América, AC Ajaccio, Málaga CF, Granada, Standard de Liege, Salernitana y AEL Limassol. EL mítico portero acumula cerca de 800 partidos oficiales, incluidos 154 encuentros con la Selección Mexicana. Asimismo, es el único futbolista que puede presumir tener 6 títulos de Copa Oro, además de otros trofeos en clubes.







