Guillermo Ochoa se retiró del fútbol profesional tras disputar su sexta Copa Mundial y ahora se enfoca en construir su futuro fuera de las canchas. El icónico portero mexicano colgó los guantes para dedicarse a las inversiones, principalmente en la industria alimentaria, donde busca consolidar su patrimonio neto, que ya supera los 20 millones de dólares, e iniciar una nueva etapa como empresario. Por ahora se dedicaría a sus empresas e inversiones locales.
Los negocios del Memo Ochoa
Tras más de dos décadas de carrera profesional, Ochoa mantiene una presencia significativa en el mundo empresarial. El ex portero participa en el desarrollo de Tortas Don Polo, un negocio familiar que se ha convertido en uno de sus principales proyectos, y también es socio capitalista del bar japonés San-Tō en el distrito Roma Norte. Estas inversiones complementan sus participaciones en empresas tecnológicas y financieras como Kavak, así como los acuerdos comerciales que han reforzado su imagen pública durante años. Todas estas inversiones han sido gracias a la gran fortuna que ha logrado Paco Memo.
Fortuna millonaria de Guillermo Ochoa
La estabilidad financiera de Guillermo Ochoa proviene de una carrera que ha combinado lucrativos contratos deportivos con una enorme influencia en el mercado. Sus salarios con clubes de México, Europa y otras ligas internacionales constituían una parte significativa de sus ingresos, aunque su presencia en los medios también era crucial. En su mejor momento, el portero ganaba hasta 44 millones de pesos anuales por contratos publicitarios, lo que lo convertía en uno de los jugadores mexicanos más atractivos para las marcas. Ahora se dedicará a su cadena de restaurantes, pero también quiere seguir ligado al fútbol.
Ochoa considera comprar un club
Aunque existía la posibilidad de que se convirtiera en asistente técnico del seleccionador mexicano Rafael Márquez, Ochoa ha decidido cerrar definitivamente el capítulo del deporte tradicional. Su próximo gran objetivo es convertirse en propietario de un club. El ex portero planea utilizar su experiencia, contactos y capital acumulado para hacerse cargo de un club profesional en el futuro, siguiendo los pasos de otras figuras internacionales que han pasado de ser protagonistas en el terreno de juego a tomar decisiones desde detrás de un escritorio.







