Javier Aguirre confesó que lo que más le sorprendió de Ecuador, pese al triunfo 2-0 de México en el Mundial 2026, fue la forma en que presionó arriba y recuperó balones en campo rival. El técnico explicó que no fue sencillo dominar a un equipo que apenas dejaba segundos para pensar y que obligó al Tri a jugar con valentía para no perder el control del partido.

Aguirre reconoció la exigencia del rival

El Vasco fue claro al señalar que Ecuador no permitió un trámite cómodo, especialmente por su intensidad para robar rápido y salir con limpieza desde atrás. México tuvo que replegarse por momentos, ajustar líneas y elegir mejor cuándo presionar, porque el equipo sudamericano logró incomodar con su ritmo físico y su capacidad para llevar el juego a zonas de disputa.

México pegó primero y supo manejar el partido

Más allá de las dificultades, el Tri encontró respuestas en los momentos clave: Julián Quiñones abrió el camino y Raúl Jiménez amplió la ventaja antes del descanso. En la segunda parte, Ecuador adelantó líneas y arriesgó más, pero México leyó mejor el escenario, cerró espacios y evitó que el rival convirtiera su posesión en daño real.

El triunfo dejó una lección para el Tri

La victoria metió a México en octavos de final y reforzó la confianza de un equipo que sigue creciendo bajo el mando de Aguirre, pero el mensaje del entrenador fue prudente. El Tri ganó, mantuvo su portería en cero y rompió una barrera histórica en fase eliminatoria, aunque el propio Vasco dejó claro que la celebración debía durar poco porque el siguiente reto mundialista exigirá todavía más.