Javier Aguirre Onaindía hará rotaciones y mandaría un once improvisado de México ante República Checa, aunque no completamente alternativo, porque mantendría una base competitiva con José Raúl Rangel Aguilar en la portería, Jorge Eduardo Sánchez Ramos por derecha y César Jasib Montes Castro de regreso en la defensa central. La idea del técnico sería refrescar piernas, cuidar cargas y probar variantes sin perder seriedad en un partido donde el Tri busca cerrar la fase de grupos con paso perfecto.

Aguirre mueve piezas, pero no rompe la estructura

El posible once tendría a José Raúl Rangel Aguilar como titular en el arco, mientras Jorge Eduardo Sánchez Ramos, César Jasib Montes Castro, Israel Reyes Romero y Mateo Chávez García formarían la línea defensiva, con descanso para Jesús Daniel Gallardo Vasconcelos. La lectura es clara: Aguirre quiere mover nombres, pero conservar orden, salida limpia y presencia física ante una selección checa que suele exigir mucho por arriba y en los duelos directos.

El medio campo mezcla jerarquía y juventud

En la mitad de la cancha, Edson Omar Álvarez Velázquez tomaría el control en lugar de Erik Antonio Lira Méndez, acompañado por dos nombres que ilusionan: Obed Vargas y Gilberto Mora Zambrano. México llega a este duelo ya clasificado y con el liderato del grupo asegurado tras vencer 2-0 a Sudáfrica y 1-0 a Corea del Sur, por lo que el cuerpo técnico tendría margen para probar una zona media más fresca, dinámica y con visión a futuro.

El ataque mantiene nombres de peso

Arriba, Javier Aguirre Onaindía no tocaría tanto la estructura ofensiva y apostaría por Roberto Carlos Alvarado Hernández, Julián Andrés Quiñones Quiñones y Santiago Tomás Giménez como referencia de área. Aunque el boleto a dieciseisavos ya está asegurado, el técnico mexicano ha dejado claro que no quiere regalar nada ni tomar decisiones sentimentales: el objetivo es competir, corregir detalles y llegar a la siguiente ronda con una versión más sólida del equipo.