Dos partidos y apenas dos goles acompañan a México antes de enfrentar a Estados Unidos, una situación que puede llevar a Rafael Márquez a modificar nuevamente su ataque. Ante la falta de gol del Tricolor, Santiago Giménez se perfila como la principal apuesta ofensiva para arrancar el clásico de Concacaf. El combinado nacional empató 1-1 contra Colombia y Perú, con Gilberto Mora y Víctor Guzmán como sus anotadores, mientras Raúl Jiménez y Julián Quiñones quedaron fuera por lesión. Ante este escenario, Santiago Giménez aparece con posibilidades de iniciar frente al conjunto estadounidense, mientras Germán Berterame y Armando “Hormiga” González compiten por el otro lugar.

Contra Perú, Márquez utilizó un cuadro alternativo y dejó a Giménez en el banco para darle minutos a Berterame. El cambio también sirvió para que el técnico observara otras piezas antes del clásico de la Concacaf. Ricardo Peláez, durante el análisis de Fútbol Picante, consideró que el delantero del AC Milan debería arrancar contra Estados Unidos por las características físicas del rival y por la presión que puede ejercer desde la primera línea. Esa es una lectura del analista, no una decisión oficial del entrenador.

Giménez toma ventaja en la pelea por el ataque

La situación de Armando González es distinta. Pese a registrar 25 goles en el último año con Chivas, la 'Hormiga' no ha logrado trasladar esa cuota goleadora a sus oportunidades con la selección mexicana. Contra Colombia fue titular y tuvo pocos balones favorables, antes de ser sustituido. En el análisis de ESPN también apareció otro elemento: las funciones de presión que Márquez pide a su delantero pueden favorecer a Giménez y Berterame por encima del atacante rojiblanco.

Eso no significa que González esté descartado. Márquez todavía no ha confirmado su once para enfrentar a Estados Unidos y, de hecho, el técnico utilizó el partido ante Perú precisamente para evaluar alternativas. Lo que sí deja la preparación es una señal: después de dos encuentros con poca producción ofensiva, la capacidad para presionar la salida rival puede pesar tanto como los goles que cada delantero lleva con su club. Y frente a Estados Unidos, esa característica tendrá una exigencia todavía mayor.

El primer gran examen de Márquez

El partido tendrá además un significado especial para Márquez, quien dirigirá por primera vez un México-Estados Unidos como entrenador de la selección absoluta. El encuentro se disputará el sábado 3 de octubre a las 20:00 horas del centro de México en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona. El técnico llegará con solamente dos goles en sus primeros partidos al frente del Tricolor y con la necesidad de encontrar una fórmula ofensiva que todavía no termina de consolidarse.

La escasa producción ofensiva incrementa la presión sobre el planteamiento de Márquez antes de medirse al acérrimo rival de la región. Los empates contra Colombia y Perú ya generaron cuestionamientos entre aficionados y el duelo frente a los peruanos incluso terminó con abucheos desde las tribunas, además de la aparición nuevamente del grito homofóbico. Márquez todavía no ha anunciado quién comandará el ataque, pero la falta de gol convierte la elección entre Giménez, Berterame y González en una de las principales decisiones antes de su primer México vs. Estados Unidos desde el banquillo.