Rafa Márquez ya dejó una primera muestra del futbol que quiere construir con la Selección Mexicana. Antes de enfrentar a Colombia reconoció que le gustaría que el Tri jugara como el FC Barcelona, aunque también aclaró que debe adaptarse a los futbolistas disponibles. En el empate 1-1 de su debut aparecieron varios mecanismos de esa idea: salida corta, centrales participando desde el inicio y asociaciones para superar la primera presión. Una de esas secuencias estuvo cerca de terminar en un golazo.

La jugada comenzó desde Raúl “Tala” Rangel, con Johan Vásquez e Israel Reyes ofreciendo líneas de pase y evitando rifar la pelota ante la presión colombiana. A partir de ahí, México consiguió progresar con Gilberto Mora y Roberto “Piojo” Alvarado como piezas para acelerar la acción en campo rival. La definición no terminó dentro del arco, pero el recorrido de la pelota mostró una intención clara: atraer al rival desde atrás, encontrar al hombre libre y avanzar mediante pases, sin renunciar a tocar aun cuando Colombia intentaba apretar arriba.

El contexto ayuda a entender por qué Márquez insistió tanto en el inicio de juego. Antes del debut señaló que quería “perfeccionar” aspectos como la salida, la progresión y la finalización, pero también advirtió que los cambios serían graduales. México terminó con 53% de posesión frente a Colombia y generó varias oportunidades, incluidos tres remates al poste antes del empate de Mora. El equipo todavía tuvo pérdidas y problemas defensivos, pero la apuesta por iniciar desde su propio campo apareció desde el primer partido y dejó una pista táctica reconocible.

La salida de México que recordó al Barcelona de Guardiola

La idea tiene un vínculo directo con la carrera de Rafa. Durante el Barcelona de Pep Guardiola, Márquez fue considerado una pieza especial precisamente por su capacidad para iniciar ataques desde la defensa. En 2009, El País recogió que Guardiola lo veía como un futbolista prácticamente único para sacar el balón jugado. Esa experiencia ayuda a explicar por qué ahora pide centrales capaces de recibir bajo presión y encontrar al siguiente hombre, una característica que Johan Vásquez e Israel Reyes mostraron ante Colombia durante varias posesiones desde campo propio.

Ricardo La Volpe con el estilo de Rafa Márquez

La secuencia también puede relacionarse con la llamada “salida lavolpiana”. Ricardo La Volpe popularizó en México un mecanismo en el que los centrales se abren, el mediocentro ofrece una tercera salida y el equipo intenta superar la presión con superioridad numérica. Guardiola elogió públicamente esa idea y la conoció durante su etapa en México. Rafa conoce ambas escuelas: fue capitán con La Volpe en el Mundial de 2006 y después jugó con Guardiola en Barcelona, por lo que esa conexión táctica aparece naturalmente en su formación como entrenador y en su gusto por iniciar jugando.

Márquez, sin embargo, ya avisó que no pretende copiar al Barcelona de inmediato. Su plan es mantener elementos que funcionaron durante el Mundial 2026 e introducir ajustes conforme tenga más tiempo de trabajo. Ante Colombia, el resultado fue un 1-1, pero la salida desde Rangel, Johan y Reyes dejó una primera pista del camino que quiere seguir. El siguiente reto será repetir esas secuencias con mayor frecuencia, reducir las pérdidas bajo presión y convertir la posesión construida desde atrás en ocasiones más limpias frente al arco rival en los próximos partidos.