Chivas Impulsora y América Buenavista terminaron a los golpes este sábado 3 de octubre durante el Clásico de la Talacha disputado en el Estadio Agustín “Coruco” Díaz de Zacatepec, Morelos. Una multitudinaria batalla campal obligó a suspender el 'Clásico de la Talacha' mientras el árbitro mundialista César Ramos tuvo que salir resguardado por la policía. El partido fue suspendido cuando ya se habían mostrado tres tarjetas rojas y el marcador estaba 3-1 a favor del conjunto rojiblanco, que terminó quedándose con el premio de un millón de pesos. La situación tomó otra dimensión porque el árbitro del encuentro era César Arturo Ramos Palazuelos, quien había dirigido en el Mundial 2026.
La pelea se desató después de la tercera expulsión y el encuentro ya no pudo continuar. El partido había sido presentado como “La Gran Revancha” y reunía a futbolistas con pasado profesional, por lo que la intensidad fue mucho mayor a la de una simple cascarita. Entre los participantes estaban Julio César “Cata” Domínguez con Chivas Impulsora y César “Chivita” Vallejo con América Buenavista, nombres que ayudaron a darle mayor atractivo al evento.
César Ramos quedó en medio de la polémica
La presencia del silbante mundialista había generado discusión incluso antes de que comenzara el partido. La autorización de la Comisión de Árbitros para que réferis de Liga MX dirijan torneos amateur desató severas críticas tras el violento desenlace. Criterio Hidalgo informó que la Comisión de Árbitros autorizó a Ramos y a su cuarteta después de que el propio árbitro solicitara un permiso especial para participar. Esa decisión volvió a abrir el debate sobre los silbantes de Liga MX que reciben autorización para dirigir encuentros en circuitos externos y sobre los riesgos que pueden existir fuera de las competencias habituales.
Después de la batalla campal, la principal preocupación pasó precisamente por la integridad del árbitro. El diario La Opinión señaló que Ramos estuvo expuesto a una posible agresión física y cuestionó que se hubiera permitido su participación en un encuentro con tanta tensión y dinero de por medio. Varios analistas deportivos consideraban que no debieran arriesgar al árbitro mundialista para este tipo de compromisos y más cómo terminó el enfrentamiento, donde tuvo que salir custodiado con escoltas policiales.
Un partido con dinero y exfiguras de Liga MX
El contexto explica por qué el duelo tenía una presión diferente. La disputa de una bolsa de un millón de pesos transformó la exhibición en un choque de alta tensión entre exfieras de la Liga MX. El millón de pesos destinado al equipo ganador convirtió el partido en algo más que una exhibición, mientras Chivas Impulsora contaba con el “Cata” Domínguez y Roberto Nurse como entrenador. Del otro lado, América Buenavista tenía a “Chivita” Vallejo, Alexis “Chino” Silva y Gustavo “Furby” Guillén, por lo que había varios jugadores acostumbrados a competir en escenarios de mayor exigencia.
Ahora falta conocer si habrá consecuencias por lo sucedido. Hasta el momento no se ha informado de una medida específica contra los futbolistas involucrados ni sobre alguna determinación de la Comisión de Árbitros respecto a César Ramos. Lo que sí quedó registrado fue un partido que terminó antes de tiempo, con tres expulsiones, golpes y un árbitro mundialista en medio de una escena que difícilmente parecía formar parte de una simple exhibición.







