Jugadores y miembros del cuerpo técnico de Cruz Azul Hidalgo terminaron involucrados en una trifulca con Correcaminos después del empate 0-0 correspondiente a la Jornada 11 de la Liga de Expansión MX. Las imágenes difundidas después del encuentro muestran cómo los ánimos se calentaron tras el silbatazo final, con integrantes de ambos equipos encarados y empujándose sobre el terreno de juego. El árbitro Fernando Alexis Portillo terminó expulsando al técnico cementero Esteban Landazábal, pero la tensión ya había pasado de lo deportivo.
La bronca llegó después de un partido particularmente complicado para la filial de Cruz Azul. El conjunto cementero terminó con nueve jugadores luego de las expulsiones de Raymundo Rubio al minuto 70 y Jeyson Durán al 88', la segunda por doble amarilla. A pesar de jugar los minutos finales en inferioridad numérica, Cruz Azul Hidalgo resistió los ataques de Correcaminos y consiguió sacar un punto del Estadio Marte R. Gómez. Precisamente la celebración posterior del resultado fue la chispa que terminó elevando todavía más la temperatura.
El reporte oficial de Correcaminos fue todavía más fuerte en su señalamiento. El club tamaulipeco acusó a Landazábal de una conducta contraria al fair play después del encuentro y aseguró que la situación terminó en agresiones contra integrantes de su plantilla. Además, sostuvo que una persona aparentemente perteneciente al cuerpo técnico de Cruz Azul Hidalgo golpeó al jugador Oliver Pérez. Esa versión pertenece al comunicado del equipo local y, hasta ahora, no encontré una resolución disciplinaria de la Liga que confirme responsabilidades individuales. Ese punto será clave si aparecen sanciones.
Cruz Azul Hidalgo terminó con nueve jugadores ante Correcaminos
El 0-0 dejó números poco alentadores para la filial cementera. Después de 11 jornadas, Cruz Azul Hidalgo suma apenas ocho puntos, producto de una victoria, cinco empates y cinco derrotas, y se mantiene en el puesto 15 de la clasificación. Antes del encuentro tenía 11 goles a favor y 18 recibidos, mientras que Correcaminos llegó a 16 unidades con el empate. Sacar un punto con dos hombres menos pudo explicar la euforia visitante, pero lo ocurrido después terminó robándose por completo la atención.
Esteban Landazábal fue expulsado después del silbatazo final
El entrenador de Cruz Azul Hidalgo quedó directamente involucrado en el cierre caliente. De acuerdo con reportes desde Ciudad Victoria, Landazábal ingresó al campo después del partido y celebró de manera eufórica cerca de los jugadores locales, situación que desencadenó los reclamos y posteriores empujones. El árbitro observó lo ocurrido y le mostró la tarjeta roja en medio de la confrontación. Correcaminos calificó posteriormente su comportamiento como “reprobable”, aunque será el reporte arbitral el que determine qué hechos quedan oficialmente asentados y qué castigos pueden aplicarse.
Por ahora, el marcador permanece como un 0-0, pero las consecuencias podrían trasladarse fuera de la cancha. Correcaminos visitará a Alebrijes de Oaxaca el jueves 8 de octubre, mientras Cruz Azul Hidalgo deberá afrontar su siguiente compromiso con las bajas derivadas de las expulsiones sufridas durante el partido. Falta conocer si la Comisión Disciplinaria abre un procedimiento adicional por los incidentes posteriores al silbatazo, especialmente por la expulsión de Landazábal y el señalamiento realizado por Correcaminos. Si aparece un castigo extraordinario, la bronca todavía podría costarle más caro a la filial cementera.







