Guillermo Almada pidió tranquilidad tras el 5-3 del América sobre León, aunque las Águilas siguen en el liderato del Apertura 2026 con un partido pendiente. En la conferencia, León Lecanda, de ESPN, le preguntó si el equipo ya estaba listo para ser campeón, y el uruguayo respondió con una frase contundente: “Tenemos que seguir, tenemos que mantener los pies sobre la tierra y tenemos que seguir mejorando ciertas situaciones”. Reconoció que todavía hay aspectos por corregir antes de la Liguilla. Y el motivo de su cautela está atrás.

Su principal preocupación no es el ataque, sino las facilidades que concede el América cuando el rival apuesta por los centros: “Nos pueden hacer daño con el simple hecho de tirarnos la pelota para el área”. En una fase decisiva, un error defensivo puede definir una eliminatoria, y Almada lo sabe. Para él, la goleada no debe convertirse en conformismo. La pregunta es si el equipo recupera la solidez que mostró al principio.

Almada detecta fallas defensivas

El técnico recordó que el América llegó a mantener la portería en cero durante la primera parte del torneo, una fortaleza que ahora le cuesta recuperar. “Es tan importante generar el arco de enfrente como mantener el 0 en nuestro arco”, explicó. No pretende que sus jugadores renuncien a proponer ni que pierdan la confianza después de ganar, sino que entiendan que el buen funcionamiento debe sostenerse los 90 minutos. Y los tres goles recibidos ante León lo confirman.

Los partidos de Liguilla exigen otra concentración y no siempre habrá margen para compensar los errores con goles. Por eso la tarea inmediata será corregir los detalles que permiten a los rivales generar peligro, en especial la coordinación, la anticipación y la resolución de los centros. Almada quiere un equipo que sepa sufrir y defender su ventaja antes de considerarse listo para levantar el trofeo.

Una recta final exigente

Según el calendario publicado por TUDN, las Águilas visitan al Atlas el miércoles 21 de octubre, reciben al Pachuca el domingo 25 y juegan el partido pendiente ante Tijuana el miércoles 28. Esa sucesión obligará al técnico a administrar el esfuerzo de sus futbolistas y a encontrar las mejores combinaciones en la defensa. El margen para experimentar se reduce conforme se acerca la Liguilla. Y las decisiones del cuerpo técnico también servirán para ver quién ofrece más garantías.

El América quiere el campeonato, pero Almada no cree que una goleada baste para declararlo preparado. Su respuesta a Lecanda resume la exigencia que quiere imponer en Coapa: evitar que la confianza se transforme en conformismo y que los buenos resultados oculten problemas corregibles. El liderato y el pendiente alimentan la ilusión de la afición azulcrema, pero el mensaje del entrenador es una advertencia clara para el vestidor.