En el entorno del América se volvió a recordar el caso de Pablo Aguilar después de que Willer Ditta no recibió una sanción extra por su contacto con el asistente del árbitro Jonathan Maximiliano Gómez. Carlos Ponce de León, director de RÉCORD, informó que pasó el plazo sin que hubiera una queja formal contra el colombiano. El incidente no apareció en la cédula. La Comisión de Árbitros no presentó reclamo y la Disciplinaria tampoco abrió una investigación por su cuenta. El contraste llamó la atención porque Aguilar sí terminó pagando un castigo muy duro años atrás.
El episodio de Ditta ocurrió durante el 3-3 entre Cruz Azul y Toluca, cuando el defensor se enfrentó y tuvo contacto físico con el asistente. RÉCORD explicó que las cámaras captaron la acción, pero no quedaron registradas en la cédula arbitral. Juan Guzmán dijo que, dentro del entorno arbitral, el hecho se demostró un “reclamo futbolero”. El asistente Gómez está considerado para participar en el Mundial Sub-17. Según ese análisis, abrir un procedimiento también podría provocar una investigación sobre el propio silbante. Ahí apareció otro elemento incómodo.
El antecedente de Aguilar fue completamente diferente en el procedimiento y en sus consecuencias. En marzo de 2017, la defensa del América recibió una sanción inicial de 10 partidos: ocho por intentar agredir al árbitro Fernando Hernández y dos más por insultar a los oficiales del partido. La Asociación Mexicana de Árbitros demostró esa multa demasiado leve y decidió no estar presente en el arbitraje de la Jornada 10 del Clausura 2017. La presión provocó una crisis que terminó con la suspensión completa de aquella fecha y llevó el caso hasta una nueva instancia.
Pablo Aguilar terminó suspendido 10 partidos
La historia escaló todavía más porque la Comisión de Árbitros apeló y consiguió inicialmente que el castigo de Aguilar aumentara a un año de suspensión. Finalmente, el Tribunal de Arbitraje Deportivo revocó esa decisión y reinstauró la sanción original de 10 encuentros y 1,000 UMAs de multa, entonces equivalentes a unos 75 mil pesos. Mediotiempo documentó que el gremio arbitral había considerado insuficiente aquella primera resolución y que su protesta fue determinante para detener la Liga. Esa intervención contrasta directamente con lo ocurrido ahora alrededor de Ditta.
La Comisión de Árbitros no presentó queja contra Willer Ditta
En el caso del colombiano, ocurrió prácticamente lo contrario. Ponce de León reportó que no hubo queja de la Comisión de Árbitros, mientras RÉCORD detalló que el incidente tampoco apareció en la cédula. Guzmán señaló además que Jonathan Gómez acudirá próximamente al Mundial Sub-17 y planteó que generar una investigación podía provocar una exposición mediática innecesaria antes del torneo. Eso debe entenderse como la explicación de los periodistas y no como una postura oficial de la FMF. Lo comprobable es que, sin reporte ni investigación de oficio, Ditta quedó fuera de una sanción extraordinaria.
Ditta estará disponible para Cruz Azul, mientras el caso de Pablo Aguilar permanece como uno de los conflictos disciplinarios más recordados de la Liga MX. La comparación no demuestra que un club haya recibido trato preferencial, porque los procedimientos fueron diferentes: Aguilar fue expulsado, reportado y posteriormente apelado por los árbitros; Ditta no fue asentado en la cédula y nadie impulsó formalmente el caso. Sin embargo, precisamente esa diferencia alimentó la discusión entre aficionados sobre los criterios disciplinarios. Esta vez, el plazo terminó sin expediente y el colombiano salió bien librado.








