Raphael Veiga dejó uno de los avisos más peligrosos del América durante el empate 0-0 frente a Cruz Azul. En una acción del primer tiempo, el brasileño atacó el espacio, recibió un pase filtrado y, sin controlar el balón, sacó un remate de primera intención que sorprendió a la defensa celeste. La pelota terminó desviada, pero la ejecución mostró nuevamente la calidad técnica de un futbolista que no necesita demasiado tiempo para preparar el disparo. América no encontró el gol, aunque Veiga estuvo cerca de cambiar la historia.
La acción apareció en un partido donde las Águilas generaron varias oportunidades durante los primeros minutos. Alejandro Zendejas ya había probado al arco y poco después Veiga encontró su propia ocasión, mientras Guillermo Almada utilizaba el amistoso para mantener ritmo durante la Fecha FIFA. El brasileño comenzó desde el arranque y tuvo libertad para moverse detrás de los atacantes, buscando espacios entre los mediocampistas y centrales de Cruz Azul. Ese tipo de movimientos empiezan a convertirse en una de las herramientas que más intenta explotar el entrenador uruguayo.
Su momento también explica por qué cada intervención genera expectativa. Veiga había comenzado el Apertura 2026 con dudas después de un primer semestre irregular, pero poco a poco elevó su rendimiento bajo las órdenes de Almada. AS México destacó desde septiembre que el mediocampista estaba encontrando finalmente una mejor versión con América. En ocho partidos de Liga registra un gol, según los datos actuales de AS, y su influencia va más allá de las anotaciones porque participa constantemente en la elaboración ofensiva. El remate frente a Cruz Azul fue otra muestra de esa confianza recuperada.
Raphael Veiga ya marcó un golazo de larga distancia con el América
El brasileño ya demostró durante este torneo que puede hacer daño desde lejos. Frente al Atlético de San Luis, Veiga abrió el marcador con un potente disparo de larga distancia y además participó en la construcción del segundo gol americanista. Aquel encuentro terminó 3-0 y fue señalado como una de sus actuaciones más completas desde que llegó a Coapa. Por eso, cuando encontró el espacio frente a Cruz Azul, la defensa no pudo regalarle tiempo para acomodarse. Esta vez el disparo no terminó dentro, pero el antecedente explica por qué genera peligro cada vez que arma la pierna izquierda.
Guillermo Almada empieza a encontrar una mejor versión de Raphael Veiga
La llegada de Almada también cambió el contexto del exjugador de Palmeiras. Veiga aterrizó en México durante el Clausura 2026 mediante un préstamo con opción de compra y necesitaba recuperar continuidad después de una etapa irregular en Brasil. Con el nuevo entrenador ha encontrado mayor libertad cerca del área y más opciones para aparecer como enlace entre mediocampo y ataque. Ese rol le permite buscar asistencias, pases filtrados y disparos sin obligarlo a mantenerse pegado a una banda. Ahora cada partido también funciona como evaluación pensando en su futuro contractual con América.
El amistoso terminó 0-0, pero dejó señales útiles para Almada antes del regreso de la Liga MX. América volverá al torneo frente a Rayados el 10 de octubre, y Veiga tendrá otra oportunidad para trasladar estas acciones a un partido oficial. Todavía necesita aumentar sus números y sostener su influencia durante más minutos, pero empieza a ofrecer exactamente el tipo de jugadas que se esperaba cuando llegó a Coapa. Contra Cruz Azul faltó solamente precisión en el último toque; si mantiene esa confianza, el siguiente remate de primera intención puede terminar en la red.








