Robert Dante Siboldi podría aparecer nuevamente en el panorama de Pumas si los resultados de Esteban Solari no mejoran, pero Fernando Gorriarán y Diego Lainez serían dos futbolistas prácticamente imposibles de incorporar como parte de un nuevo proyecto. Los dos formaron parte del plantel que conquistó el Clausura 2023 bajo el mando de Siboldi, por lo que representan perfiles que ya saben responder a sus exigencias. Sin embargo, basta revisar sus números económicos para entender el primer problema que encontraría Pumas.
Diego Lainez tendría un precio demasiado alto
Lainez es actualmente uno de los jugadores mexicanos más costosos del plantel de Tigres. Su valor de mercado ronda los 7 millones de euros y mantiene contrato con los felinos hasta junio de 2027, por lo que Universidad tendría que negociar directamente con un club que no necesita desprenderse de él. Además, estimaciones salariales externas colocan sus ingresos alrededor de los 2 millones de dólares anuales, aunque Tigres no publica oficialmente los sueldos de sus futbolistas. Siboldi ya consiguió potenciarlo durante aquella Liguilla de 2023, cuando Lainez se ganó un lugar importante en la rotación, pero repetir esa sociedad en Ciudad Universitaria requeriría una inversión considerable.
Fernando Gorriarán también representa una inversión importante
Fernando Gorriarán tiene un valor aproximado de 3.5 millones de euros y contrato con Tigres hasta diciembre de 2026. Su situación contractual podría facilitar una negociación respecto a Lainez, pero el salario volvería a convertirse en un obstáculo. Estimaciones especializadas colocan sus ingresos cerca de los 2.5 millones de dólares por temporada, una cifra importante para cualquier equipo de Liga MX. Durante el Clausura 2023 fue fundamental para Tigres: disputó 18 partidos y arrancó como titular en 16, antes de convertirse también en una alternativa decisiva durante la final frente a Chivas.
Siboldi ya sabe trabajar sin grandes recursos
Este punto podría ser determinante si eventualmente Universidad piensa en el uruguayo. Siboldi dejó Mazatlán a finales de 2025 precisamente después de conocer que el club atravesaría una reducción profunda de presupuesto y perdería futbolistas importantes. El propio técnico explicó posteriormente que no habría dinero suficiente para jugadores ni pretemporada y que incluso se venderían elementos para pagar compromisos pendientes. Su salida demuestra que también necesita ciertas garantías deportivas para aceptar un proyecto.
Pumas tendría que buscar versiones más económicas de sus antiguos jugadores
Si Siboldi termina convirtiéndose realmente en alternativa para reemplazar a Solari, lo más lógico sería que Pumas buscara futbolistas con características similares a Gorriarán y Lainez, pero sin asumir los costos que representan actualmente los jugadores de Tigres. El uruguayo podría mirar hacia Sudamérica, aprovechar futbolistas jóvenes o darle mayor protagonismo a la cantera universitaria. Además, Siboldi está libre desde su salida de Mazatlán en diciembre de 2025, por lo que contratar al entrenador no requeriría negociar con otro club. Experiencia y títulos tiene, incluyendo los campeonatos obtenidos con Santos y Tigres; la verdadera incógnita sería si aceptaría construir con herramientas más limitadas.







