Hossam Hassan aseguró que el Mundial 2026 estaría condicionado para favorecer a Argentina después de la derrota 3-2 de Egipto en octavos de final. El entrenador egipcio explotó tras la eliminación y, según la versión difundida, afirmó que el partido fue “manipulado” y que “el mundo entero lo vio”. La acusación llegó después de una remontada agónica de la Albiceleste, que perdía 2-0, reaccionó en los minutos finales y dejó fuera a un equipo egipcio que terminó lleno de reclamos contra el arbitraje.
Hassan apuntó contra el arbitraje después del 3-2
La molestia del técnico no nació solo por el resultado, sino por varias acciones que Egipto consideró decisivas durante el cierre del partido. Reportes del encuentro señalaron que el equipo africano reclamó decisiones arbitrales, entre ellas un gol anulado y posibles penales no revisados como esperaban en la banca. Argentina, en cambio, aprovechó el tramo final con goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, este último en tiempo agregado. Ese desenlace hizo que el reclamo de Hassan tomara más fuerza, porque Egipto pasó de estar cerca de eliminar al campeón a quedar fuera en una noche muy discutida.
¿Fue frustración por la derrota o el reclamo es cierto?
La frase que más ruido generó fue cuando Hassan cuestionó por qué invitan a todos a participar si supuestamente quieren que gane Argentina. El señalamiento es grave porque no habla solo de errores arbitrales, sino de una posible dirección del torneo, algo que hasta ahora no tiene evidencia pública ni una respuesta oficial que lo confirme. En estos casos, la diferencia entre una queja emocional y una denuncia formal depende de pruebas, reportes arbitrales, audios del VAR o documentos disciplinarios. Por eso sus palabras generan debate, pero no pueden presentarse como una manipulación comprobada.
FIFA queda bajo presión tras una acusación muy fuerte
La consecuencia directa es que FIFA queda obligada a manejar el tema con cuidado si existe un reporte formal por parte de Egipto. Una acusación de partido manipulado puede abrir revisiones disciplinarias o de integridad, pero también puede traer sanciones si se considera que un integrante de una selección dañó la imagen de la competencia sin presentar pruebas. Mientras no exista una resolución pública, el resultado se mantiene y Argentina avanza a cuartos de final con una remontada histórica.







