Luka Romero abriría la puerta de la Selección Mexicana si completa su cambio de asociación ante FIFA, pero eso no significa que tenga un lugar asegurado. De acuerdo con TV Azteca, diversos reportes señalan que el futbolista de 21 años que actualmente juega para el Cruz Azul analiza representar al Tri después de haber defendido a Argentina en categorías juveniles. El nacido en Durango tiene condiciones reglamentarias para buscar ese cambio, pero el verdadero problema vendría después: convencer a Rafa Márquez en una zona del campo donde México ya cuenta con varias alternativas.

Romero participó con Argentina en el Mundial Sub-20 de 2023 y también fue convocado por Lionel Scaloni a la selección mayor en 2022, aunque no disputó minutos con el combinado absoluto. FIFA registra además sus goles ante Guatemala y Nueva Zelanda en aquel torneo juvenil. Por eso, sus apariciones con la Albiceleste no cierran automáticamente la posibilidad de México, aunque tendría que realizar el procedimiento correspondiente para cambiar de federación. El trámite puede abrirle la puerta, pero no resolvería la competencia deportiva que encontraría dentro del Tri.

La competencia que espera a Luka Romero en México

La pelea por un sitio en el mediocampo mexicano es fuerte. Luis Chávez, Álvaro Fidalgo, Gilberto Mora, Obed Vargas, Erik Lira y Brian Gutiérrez formaron parte del plantel de México en el Mundial 2026. Marcel Ruiz, por su parte, había aparecido en la prelista de 55 jugadores antes de quedar fuera de la convocatoria definitiva. Son futbolistas con perfiles diferentes, pero todos compiten por zonas interiores o creativas. Luka no llegaría a cubrir una posición vacía: tendría que quitarle minutos a jugadores que ya tienen recorrido reciente con la selección.

Rafa Márquez inició su proceso rumbo al Mundial 2030 con la intención de dar continuidad a buena parte de la base que dejó Javier Aguirre. La Federación Mexicana confirmó además un cuerpo técnico con Juan Manuel Lillo y Andrés Guardado como auxiliares, una estructura que tendrá cuatro años para evaluar opciones. Romero puede aportar versatilidad porque actúa como mediapunta, extremo o interior ofensivo, pero esa variedad tampoco garantiza una convocatoria. Para entrar en el nuevo proyecto tendrá que mostrar algo que lo coloque por encima de competidores que ya fueron mundialistas.

Cruz Azul puede definir el futuro de Romero con el Tri

Su rendimiento con Cruz Azul será entonces determinante. Opta registra que Romero participó en los primeros siete partidos del Apertura 2026, con 352 minutos, un gol y dos asistencias. Es una muestra de continuidad, pero todavía no son números que obliguen a Rafa Márquez a construir un espacio para él. A sus 21 años tiene margen para crecer y experiencia en Mallorca, Lazio, Milan y Liga MX. El reto será transformar ese recorrido en regularidad y peso ofensivo antes de que llegue una eventual primera convocatoria mexicana.

Por eso, decir que Luka tendría automáticamente futuro con México por dejar Argentina sería adelantarse demasiado. Si completa el cambio, el Tri ganaría otra alternativa joven y zurda, pero él tendría que empezar prácticamente desde cero en la competencia interna. Chávez aporta experiencia, Mora representa presente y futuro, Fidalgo ya tiene jerarquía internacional y otros nombres también buscan consolidarse. Romero sí puede construir un camino con México, pero dependerá de su nivel en Cruz Azul y de convencer a Márquez. Cambiar de selección abriría la puerta; ganarse un lugar será otra historia.