Mauricio Pochettino aseguró antes de enfrentar a México que entiende la rivalidad deportiva, aunque personalmente le da la misma importancia que cualquier otro partido. El ambiente previo al partido número 80 entre México y Estados Unidos se encendió cuando un fotógrafo mostró la burla de Matt Miazga a Diego Lainez en el 1-0 de 2018. Un fotógrafo fue captado con una fotografía de Matt Miazga burlándose de la estatura de Diego Lainez como fondo de pantalla, una escena ocurrida en 2018 y que inmediatamente volvió a encender el ambiente previo al clásico.
La imagen tiene una carga especial porque aquel episodio entre Miazga y Lainez se convirtió en uno de los momentos más recordados de la rivalidad reciente. Ocurrió el 11 de septiembre de 2018, durante un amistoso que Estados Unidos ganó 1-0 en Nashville. Después de disputar un balón, el central estadounidense, de aproximadamente 1.93 metros, se encaró con Lainez y utilizó su mano para remarcar la diferencia de estatura entre ambos. Aquella provocación terminó generando reclamos de varios jugadores mexicanos y dejó una imagen que todavía sigue circulando ocho años después.
El contraste con Pochettino aparece precisamente ahí. El argentino declaró que “la rivalidad contra México me da lo mismo”, aunque reconoció que entiende perfectamente que exista una competencia deportiva especial. Su postura está enfocada en utilizar el partido para seguir construyendo a Estados Unidos rumbo al siguiente ciclo, pero el entorno continúa alimentándose de episodios anteriores. Eso sí, el video únicamente permite afirmar que ese fotógrafo tenía aquella imagen como fondo de pantalla; no permite conocer por qué decidió utilizarla ni convertir su elección personal en la postura de todos los medios estadounidenses.
La burla de Matt Miazga a Diego Lainez que sigue siendo recordada
La escena de 2018 ocurrió cuando Lainez tenía apenas 18 años y disputaba uno de sus primeros encuentros con la Selección Mexicana. Miazga lo provocó después de una acción cerca del área estadounidense y el gesto generó un conato de bronca. Edson Álvarez intervino inmediatamente para respaldar a su compañero, mientras Lainez después evitó darle mayor importancia. El mexicano declaró entonces que no se sentía ofendido y recordó que la calidad de un futbolista no depende de su estatura. Ese episodio convirtió una simple disputa por el balón en una imagen histórica de esta rivalidad.
México y Estados Unidos mantienen una rivalidad de más de 90 años
Pochettino puede intentar quitarle presión al partido, pero los números muestran por qué el enfrentamiento tiene tanto peso regional. El duelo de este sábado será el partido número 80 entre ambas selecciones. México domina el historial con 38 victorias, mientras Estados Unidos suma 24 triunfos y se han registrado 17 empates. Además, ambos países se han encontrado repetidamente en finales de Copa Oro y Nations League durante los últimos años, convirtiendo cada cruce en algo mucho más grande que un simple amistoso.
El nuevo capítulo se disputará este sábado 3 de octubre en Arizona. Pochettino llegará después de perder sus dos enfrentamientos anteriores contra México como entrenador estadounidense: 2-0 en 2024 y 2-1 en la final de la Copa Oro 2025. Por eso, aunque el argentino insiste en que no prepara este encuentro de manera diferente, aquella fotografía de Miazga y Lainez volvió a recordar que alrededor del partido existen heridas, provocaciones e imágenes que todavía permanecen vivas. Y esta vez, una simple pantalla fue suficiente para traerlas nuevamente al presente.







