Cristian Borja estuvo cerca de complicar nuevamente al América durante el encuentro contra Monterrey, después de una acción dentro del área que generó reclamos por un posible penal y una expulsión. El defensor colombiano ya había recibido una tarjeta amarilla en los primeros minutos, por lo que cualquier nueva infracción merecedora de amonestación podía dejar a las Águilas con diez futbolistas. La jugada fue señalada en una publicación de X, donde también surgieron cuestionamientos sobre la decisión arbitral y la posible intervención del VAR.
La polémica llegó en un momento complicado para Borja, quien había comenzado el partido condicionado por una amonestación tempranera. Su situación tampoco era nueva, pues una mano cometida ante Necaxa ya había provocado el enojo de Guillermo Almada. Aquella ocasión, Rodolfo Cota consiguió detener el penal y evitó una consecuencia mayor. Ahora, frente a Rayados, el colombiano volvió a quedar señalado por una acción que pudo modificar el desarrollo del encuentro, aunque todavía falta establecer si el contacto reunía los requisitos para sancionarlo.
La Regla 12 permite sancionar con penal y expulsión una misma jugada
De acuerdo con la Regla 12 de la IFAB, una infracción sancionable con tiro libre directo cometida por un defensor dentro de su propia área debe castigarse con penal, siempre que el balón esté en juego. La sanción disciplinaria depende de la gravedad: una falta imprudente puede no requerir tarjeta, una acción temeraria merece amarilla y el uso de fuerza excesiva puede terminar en roja directa. Para Borja existía una complicación adicional: al estar previamente amonestado, otra falta merecedora de tarjeta amarilla significaría automáticamente su expulsión por doble amonestación.
Sin embargo, no todas las faltas dentro del área implican necesariamente una tarjeta. El reglamento también establece criterios especiales cuando un defensor impide una oportunidad manifiesta de gol. Si intenta disputar el balón y se concede penal, puede corresponder amarilla; en otras circunstancias, como una sujeción que impide una ocasión clara sin posibilidad de jugar el esférico, procede la expulsión directa. Por eso, la posición de los futbolistas, la naturaleza del contacto y la posibilidad real de disputar el balón son elementos fundamentales para determinar la sanción.
El VAR podía intervenir por el penal y una posible tarjeta roja directa
El protocolo del VAR contempla la revisión de posibles penales y tarjetas rojas directas cuando exista un error claro y manifiesto. Sin embargo, no permite intervenir únicamente para recomendar una segunda amarilla que el árbitro no mostró. Esa diferencia resulta importante para comprender la polémica: el videoarbitraje podía analizar si existió una infracción sancionable con penal o una conducta merecedora de expulsión directa, pero no llamar al central solamente para acumular otra amonestación. Además, una comprobación desde la cabina no siempre requiere acudir al monitor.
El nuevo episodio aumenta los cuestionamientos sobre el rendimiento defensivo de Borja, quien también cometió una mano sancionada con penal durante la Leagues Cup 2026 frente a Columbus Crew. Aunque ambos antecedentes terminaron con intervenciones de Cota, reflejan situaciones que el cuerpo técnico deberá evaluar. Guillermo Almada cuenta con alternativas como Miguel Vázquez y podría reorganizar su defensa con Santiago Ramos Mingo y Santiago Bueno. Por ahora no existe una decisión anunciada de retirar al colombiano de la titularidad, pero sus errores recientes aumentan la competencia por ese puesto.







