La construcción de una casa propia continúa como uno de los grandes pendientes de Cruz Azul. El presidente de la cooperativa, Víctor Velázquez, reveló en una entrevista con Milenio-La Afición, publicada en septiembre de 2026, que mantienen conversaciones con instituciones financieras y socios estratégicos para impulsar el proyecto, cuyo costo podría superar los 450 millones de dólares. Con un tipo de cambio ilustrativo de 17.50 pesos por dólar, la inversión equivaldría a unos 7,875 millones de pesos. Sin embargo, el presupuesto final dependerá del terreno, las características del inmueble y las obras de infraestructura necesarias; hasta ahora, no existe una sede definitiva confirmada.
Mientras Interlomas pierde fuerza como alternativa confirmada, Nextlalpan, en el Estado de México, aparece como una posibilidad por su cercanía con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el Tren Suburbano y el desarrollo industrial T-MEXPARK. La propuesta contempla una superficie de alrededor de 65 hectáreas, aunque no hay confirmación oficial de que el club haya adquirido o apartado ese terreno. La directiva debe comparar esta opción con otras zonas mencionadas en reportes, como la antigua Refinería de Azcapotzalco, el Parque Cuitláhuac y el Deportivo Hermanos Galeana. Cada alternativa presenta condiciones distintas de acceso, disponibilidad del suelo y permisos, factores que podrían modificar tanto el costo como los plazos de construcción.
450 millones de Cruz Azul
Para dimensionar la inversión, se puede plantear un escenario hipotético de 450 millones de dólares, equivalentes a 7,875 millones de pesos con el tipo de cambio de referencia utilizado. Una distribución ilustrativa podría reservar 270 millones de dólares para la construcción principal, 45 millones para adquirir y preparar el terreno, 55 millones para estacionamientos, vialidades y servicios, 35 millones para tecnología, iluminación y equipamiento, y otros 45 millones para diseño, permisos y contingencias. Si el predio necesita grandes obras viales o el club incorpora comercios, restaurantes y espacios para conciertos, el costo podría aumentar. Por eso, conocer la ubicación definitiva será clave para determinar cuánto dinero requeriría realmente el proyecto.
El estadio también tendría que generar ingresos suficientes para sostener su operación y ayudar a recuperar la inversión. Si el inmueble tuviera 45,000 lugares y vendiera 35,000 entradas por partido a un precio promedio hipotético de 500 pesos, obtendría 17.5 millones de pesos brutos por encuentro. Con 20 partidos al año bajo esas condiciones, la taquilla sumaría 350 millones de pesos, sin descontar impuestos, gastos operativos ni otros compromisos. A ese ingreso podrían añadirse abonos, palcos, patrocinios, estacionamiento, alimentos y eventos musicales. No obstante, la taquilla por sí sola no demostraría la rentabilidad del proyecto: la asistencia real, los acuerdos comerciales, los costos de mantenimiento y las condiciones del financiamiento serían determinantes. Velázquez ha confirmado que buscan socios estratégicos, pero todavía no se ha anunciado un esquema definitivo de inversión.
El traslado de la afición a Nextlalpan
Si el club eligiera esa zona, el Tren Suburbano hacia el AIFA podría convertirse en una alternativa para los aficionados que salen desde el norte o el centro de la Ciudad de México. La estación Cajiga, ubicada en la zona de Nextlalpan y parte del ramal ferroviario, está conectada con Buenavista; el recorrido hasta esa estación ronda los 37 minutos, según la información publicada por el sistema ferroviario. Sin embargo, ese tiempo no representa el trayecto completo hasta un estadio hipotético: habría que añadir el traslado desde la estación, la espera del transporte y el acceso al inmueble. Si el último tramo tomara entre 10 y 25 minutos, el viaje desde Buenavista podría rondar 50 a 65 minutos, sin contar esperas ni aglomeraciones. Es una estimación, pues todavía no existe una dirección del estadio con la que se pueda calcular una ruta exacta.
La conexión ferroviaria tampoco resolvería automáticamente la llegada de miles de personas. En abril de 2026, El Universal reportó que el paradero de transporte público de la estación Cajiga tenía cinco espacios para unidades, un dato que muestra la importancia de planificar cómo se distribuirían los pasajeros al salir del tren. En automóvil, como estimación orientativa y dependiendo del punto de partida, el tráfico y el horario, el recorrido desde distintas zonas de la capital podría tomar entre 45 y 90 minutos, con posibilidad de superar ese rango durante encuentros de alta convocatoria. Para un estadio de 45,000 espectadores, Cruz Azul necesitaría estudiar rutas especiales de autobuses, conexiones desde estaciones ferroviarias, estacionamientos suficientes y salidas escalonadas después de los partidos. La ubicación final no solo determinará dónde jugará La Máquina, sino también cuánto tiempo y dinero tendrá que invertir su afición para acompañarla.Hasta el 14 de octubre de 2026, Nextlalpan continúa como una posibilidad sin confirmación oficial y el proyecto sigue pendiente de decisiones sobre el terreno, el financiamiento y la movilidad.







