Cruz Azul prepara un estadio que podría ofrecer algo que el Estadio Azteca, ahora Banorte, no consiguió incorporar en su remodelación: un complejo comercial y hotelero integrado al recinto deportivo. El proyecto encabezado por Víctor Velázquez contempla una inversión estimada de 300 a 350 millones de dólares y capacidad para aproximadamente 45 mil espectadores. Además, podría incorporar un hotel, restaurantes y espacios de entretenimiento. El Azteca también había proyectado un desarrollo semejante, pero finalmente quedó fuera de sus obras. Sin embargo, la verdadera diferencia estaría en convertir el estadio cementero en un negocio que funcione los 365 días del año.
La ubicación representa otro aspecto determinante para desarrollar semejante infraestructura. Precisamente, Cruz Azul analiza construir su nueva casa en Interlomas ante las dificultades para encontrar un terreno en Ciudad de México. Según Adrián Esparza, de TUDN, esta alternativa comienza a ganar importancia, aunque todavía no existe una adquisición confirmada. El terreno deberá permitir tanto el estadio como las instalaciones complementarias, incluyendo accesos y estacionamientos. Pero existe una instalación que podría transformar considerablemente la experiencia de los aficionados que lleguen desde otras ciudades.
Cruz Azul contempla hotel propio
Uno de los elementos más llamativos sería la construcción de un hotel dentro del complejo deportivo. El propio Víctor Velázquez mencionó anteriormente esta posibilidad para convertir el inmueble en un destino turístico y comercial. Además, los planes difundidos contemplaban un centro de convenciones, capaz de recibir reuniones empresariales y eventos fuera del calendario futbolístico. Todavía no se conocen el número de habitaciones ni las dimensiones del desarrollo. Lo interesante es que este proyecto recuperaría una idea que el Estadio Azteca descartó durante su remodelación.
El Estadio Banorte originalmente contemplaba un hotel de siete niveles y una plaza comercial de cuatro pisos, pero ambas construcciones quedaron fuera del proyecto definitivo. En contraste, Cruz Azul mantiene entre sus posibilidades desarrollar áreas comerciales, restaurantes y espacios recreativos para generar ingresos durante toda la semana. La intención sería aprovechar el movimiento de visitantes incluso cuando no existan partidos de Liga MX. Sin embargo, la tecnología también podría convertirse en un elemento fundamental para diferenciar la nueva casa cementera.
Cruz Azul apostaría por tecnología moderna
El inmueble podría incorporar pantallas digitales, conectividad de alta velocidad y sistemas modernos de iluminación y seguridad, aunque todavía no existe una ficha técnica oficial que confirme esas instalaciones. El objetivo sería ofrecer una experiencia adaptada a espectáculos deportivos y conciertos. Como referencia, el Estadio Banorte incorporó más de 1,200 antenas Wi-Fi 6, iluminación LED y áreas premium durante su remodelación. Por eso, Cruz Azul tendría que desarrollar una propuesta tecnológica competitiva para realmente diferenciarse de uno de los estadios más importantes del continente.
Finalmente, Víctor Velázquez calcula que la construcción podría tardar entre dos años y dos años y medio después de colocar la primera piedra. Si las obras comenzaran durante 2026, el inmueble podría inaugurarse entre 2028 y 2029, aunque todavía faltan terreno, permisos y diseño definitivo. La directiva también contempla infraestructura para las fuerzas básicas. Así, el proyecto no solamente busca darle una casa propia a Cruz Azul, sino desarrollar un complejo deportivo y comercial que podría transformar sus ingresos durante las próximas décadas.








