Cruz Azul quedó en el centro de la polémica tras la salida de Raúl “Potro” Gutiérrez de su equipo Femenil, que coincidió con las críticas por aparecer con la camiseta del América. El contraste está en la relación comercial con el Estadio Banorte, donde también juega su máximo rival: el contrato reportado llega hasta 2031 y la renta anual se ha situado en 16 millones de pesos, mientras la Cooperativa aprobó un presupuesto de 5,400 millones para construir un estadio propio. Gutiérrez, que jugó con las Águilas entre 1994 y 2001, apareció con la camiseta azulcrema en el homenaje del 10 de octubre, y el club anunció su salida de mutuo acuerdo el 16. Y la comparación es difícil de ignorar.

El comunicado habló de un contexto complejo para desarrollar el proyecto deportivo y de gestión, sin señalar expresamente que la camiseta fuera la causa. Seis días separan el homenaje del anuncio, y los aficionados cementeros criticaron que un técnico de Cruz Azul celebrara con su rival histórico. Mientras tanto, el club sigue pagando por jugar en la casa del América. La pregunta es qué tan coherente es esa postura.

El contrato con el estadio del América

El vínculo con el Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, nace de un contrato firmado en 2022. Según Récord, con documentos consultados por Luis Castillo, La Máquina puede jugar como local en Santa Úrsula hasta 2031, con posibilidad de extenderlo, y la renta se ha manejado en 16 millones de pesos al año: cinco años sumarían 80 millones y nueve, 144 millones. Esas cifras son proyecciones sobre la tarifa reportada. Y la relación con el estadio no ha sido sencilla.

En julio de 2026, Cruz Azul y Grupo Ollamani, propietario y operador del estadio, tuvieron diferencias sobre los esquemas comerciales, las comisiones por boletos y otros ingresos, lo que provocó incertidumbre sobre la sede del Apertura 2026. Finalmente llegaron a un acuerdo y la Liga MX confirmó que el equipo usaría el inmueble. El episodio muestra que la relación incluye condiciones de operación e ingresos, no solo una renta.

Los 5,400 millones y la doble moral

La Cooperativa aprobó los 5,400 millones de pesos, según Récord el 6 de enero de 2026, para construir un estadio propio en la Ciudad de México, aunque conseguir el terreno ha sido el mayor obstáculo. Se analizaron el Parque Bicentenario y un predio en Perinorte, sin que ninguna negociación llegara a la construcción. Con una renta de 16 millones, el presupuesto equivale a 337.5 años de alquiler, sin contar inflación ni otros costos. Eso muestra la diferencia de escala entre rentar y construir. Y la crítica de los aficionados apunta a la incoherencia.

Fernando J. Torres resumió: “Si tanto me molestó que mi DT haya ido a la fiesta del vecino porque es mi rival y me cae gordo ¿qué diablos hago viviendo en su casa? Doble moral celeste ¿no?”. Las situaciones no son idénticas: rentar un inmueble responde a compromisos comerciales, mientras la aparición del Potro fue una decisión personal que afectó la imagen de su cargo. Gutiérrez dirigió seis partidos, con tres victorias y tres derrotas, y el equipo era sexto del Grupo A con 15 puntos cuando se fue; Joaquín Moreno quedó como interino.