Erick Sánchez comenzó a asumir un rol protagónico en el empate 0-0 del América sobre Cruz Azul, evidenciando señales de liderazgo dentro del campo. Durante el Clásico Joven frente a Cruz Azul, el mediocampista fue captado dando indicaciones constantemente a sus compañeros para acomodar al equipo, aunque en varios momentos sus instrucciones no tuvieron respuesta inmediata. La escena llamó la atención porque el Chiquito ya no solamente aparece como pieza táctica: también intenta convertirse en una voz de mando dentro del campo.

Ese crecimiento coincide con la confianza que Almada le ha entregado desde su llegada. Sánchez fue titular en el 4-3 ante Cruz Azul y ha participado en nueve partidos del Apertura 2026, mientras el sitio oficial del América le registra 37 recuperaciones, nueve pases clave y 83% de precisión en sus pases. Su función exige estar cerca de la salida, recuperar y organizar cuando el equipo queda partido. Eso lo coloca constantemente en posición de hablar con defensores y atacantes, una responsabilidad que poco a poco empieza a parecerse a la de un capitán sin brazalete.

El principal obstáculo es que Henry Martín sigue siendo el capitán y principal referente del vestidor. El delantero acumula seis goles y dos asistencias en ocho encuentros del torneo, además de llevar varios años como una de las figuras con mayor peso dentro del club. Erick todavía está por debajo de esa jerarquía histórica, pero Almada ha comenzado a colocarlo en un escalón muy alto dentro de su valoración deportiva. Si el técnico mantiene esa confianza y el mediocampista sigue tomando responsabilidades, la discusión sobre una futura sucesión puede crecer.

Erick Sánchez entre los jugadores más importantes de Almada

La señal más fuerte llegó después del 4-2 frente a Necaxa. Aunque Henry Martín marcó un hat-trick, Almada sorprendió al señalar al Chiquito como el futbolista más destacado del encuentro: “Sánchez fue el mejor hoy en la cancha”, resaltando tanto su trabajo defensivo como su aporte ofensivo. El mensaje fue importante porque mostró qué tipo de futbolista valora el uruguayo: uno que participa en todas las fases y sostiene el funcionamiento colectivo. Esa preferencia puede terminar dándole todavía más peso dentro del vestidor.

Erick Sánchez gana terreno por la capitanía

Por ahora, la capitanía no está vacante. Henry continúa siendo el referente principal y también fue titular junto a Sánchez en partidos importantes como la semifinal de Leagues Cup ante Monterrey. Sin embargo, el escenario comienza a mostrar una segunda línea de liderazgo. Erick está en una zona central del campo, recibe constantemente información de Almada y tiene que transmitirla durante el partido. La escena contra Cruz Azul, intentando ordenar posiciones y dar instrucciones, refuerza esa imagen de futbolista que busca tomar más responsabilidad cuando el equipo entra en momentos complicados.

No existe todavía una decisión que convierta a Erick Sánchez en capitán oficial del América, pero su evolución dentro del equipo empieza a darle argumentos. Almada lo ha respaldado públicamente, lo mantiene como una pieza frecuente del once y ahora el propio jugador muestra comportamientos de liderazgo durante los partidos. Henry conserva el brazalete y la jerarquía, aunque a sus 33 años también obliga al club a pensar en referentes para los próximos ciclos. Si Sánchez sostiene su rendimiento y logra que sus compañeros respondan cada vez más a sus indicaciones, el Chiquito puede terminar heredando mucho más que un lugar en el mediocampo.