“Nuestros errores han sido muy graves. Si dividimos un poco el partido, jugamos unos 30 minutos desastrosos, muy malos, sobre todo en la parte de no solamente en recibir los goles, sino en la interpretación del juego, qué requería el juego para nosotros”, dijo Joel Huiqui tras el 3-3 entre Cruz Azul y Pumas en Ciudad Universitaria, por la Jornada 11 del Apertura 2026. El técnico reconoció que su equipo tuvo un arranque desastroso, con errores individuales que comprometieron todo el funcionamiento colectivo. La Máquina recibió dos goles en los primeros 16 minutos y, aunque reaccionó, nunca controló por completo el partido. Y el entrenador no se quedó en una autocrítica suave.

“Sabiendo la calidad que tiene el equipo, no podemos permitirnos en algún momento un primer tiempo desastroso, mal funcionamiento”, señaló, y advirtió que Cruz Azul ha recibido demasiados goles evitables. Pumas se adelantó 2-0, la expulsión de César Huerta al minuto 37 abrió una oportunidad para los celestes y los universitarios volvieron a ampliar la diferencia al inicio del segundo tiempo. Cruz Azul rescató el empate, pero el punto no ocultó el desastre defensivo. La pregunta es cuántas veces más podrá escaparse así.

El desastre de Chiquete y Rodarte

El error de Jesús Orozco Chiquete en el tercer gol de Pumas fue la imagen del desastre: al minuto 48, Robert Morales aprovechó la equivocación del defensor, condujo el contragolpe, lo superó y venció a Kevin Mier. Huiqui se llevó las manos al rostro, un gesto que reflejó su frustración por una falla que le devolvió a Pumas una ventaja de dos goles justo cuando Cruz Azul parecía tener posibilidades de cambiar la dinámica. La jugada mostró lo mal que se protegía la espalda de los defensores y lo vulnerables que eran las transiciones rápidas. Y la defensa tuvo más fallas esa noche.

Jorge Rodarte asistió a Agustín Palavecino para el 2-1 al 45+2, pero el equipo siguió regalando espacios y no logró coordinar la línea. Antes del partido, Cruz Azul ya había recibido 18 goles en sus primeros diez encuentros, y con este empate llegó a 21 en 11 jornadas: un problema defensivo que no es nuevo y que Pumas aprovechó. Para aspirar al campeonato, la defensa tendrá que dejar de ser un desastre recurrente.

Navas evitó la victoria de Cruz Azul

Keylor Navas fue clave para evitarlo. Al minuto 60, Andrés Montaño estrelló un remate en el poste derecho, y Gabriel Fernández tuvo una acción que terminó en el travesaño, aunque fue anulada por fuera de juego. Navas atajó a Luka Romero al 88 y a Montaño al 90, y mantuvo el empate después de que Pumas perdiera a Huerta. La reacción celeste llegó con goles de Montaño al 64, tras un rebote, y de Christian Ebere al 84, con asistencia de Nicolás Ibáñez. Y la tabla también muestra lo que costó el desastre.

Cruz Azul llegó como séptimo con 16 puntos, mientras Pumas tenía 12; con el empate, ambos sumaron uno, pero La Máquina dejó escapar la oportunidad de acercarse a los primeros puestos. Juninho abrió el marcador al minuto 10, Huerta amplió al 16 y Robert Morales marcó el tercero al 48, mientras que por los celestes anotaron Palavecino, Montaño y Ebere. Para Huiqui, el problema no fue solo el marcador, sino cómo se desarmó el equipo: falta de intensidad, decisiones equivocadas y errores individuales. La reacción ofensiva no siempre alcanzará para compensar un desastre así.