Erik Lira terminó visiblemente molesto después de que Estados Unidos goleara 3-0 a México en el State Farm Stadium. El mediocampista habló con TUDN tras el silbatazo y no intentó justificar lo sucedido: “No hay ninguna explicación. Aquí está todo muy caliente. Quiero bajar las revoluciones y luego pensar; hay que entender que es un partido de preparación y luego entender lo que sucedió”. Su reacción reflejó el golpe recibido por un Tri que terminó superado en el marcador y castigado por sus propios errores.

La derrota comenzó a tomar forma al minuto 28, cuando Julian Hall aprovechó una mala intervención de Raúl Rangel para abrir el marcador. Después, Cavan Sullivan aumentó la diferencia al 62' y Malik Tillman colocó el tercero al 84'. México también se quedó con diez jugadores por la expulsión de Mateo Chávez al minuto 67, complicando cualquier intento de reacción. Lo más duro fue que el equipo de Rafa Márquez había comenzado mejor, pero terminó pagando cada desconcentración.

México sufrió su primera derrota en el proceso de Rafa Márquez

El resultado significó el primer tropiezo de Rafa Márquez desde que tomó el control de la Selección Mexicana. Su ciclo había comenzado con dos empates por 1-1 frente a Colombia y Perú, por lo que después de tres encuentros todavía no conoce la victoria. Frente a Estados Unidos hubo momentos de posesión y presión alta, pero nuevamente faltó contundencia en el área rival. Del otro lado, el conjunto de Mauricio Pochettino fue mucho más efectivo y convirtió prácticamente cada error importante del Tri.

Para Lira, el golpe también tuvo un componente especial. Durante los días previos había respaldado públicamente a Márquez y su intención de construir un equipo protagonista, incluso recordando la influencia del Barcelona en la idea del nuevo entrenador. Ante Estados Unidos fue uno de los futbolistas encargados de sostener el mediocampo, pero el partido terminó alejándose completamente del plan inicial. Su mensaje posterior fue prudente: no quiso analizar en caliente, aunque dejó claro que dentro del vestidor existía enojo por la manera en que terminó el clásico.

Erik Lira ya había respaldado públicamente el proyecto de Rafa Márquez

La postura del mediocampista contrasta con lo ocurrido apenas una semana antes. Tras el empate contra Colombia, Lira defendió la propuesta de Márquez y preguntó públicamente: “¿A quién no le gustaría jugar como el Barcelona de Rafa Márquez?”. También había destacado la preparación del cuerpo técnico encabezado por el excapitán mexicano y Andrés Guardado. Esa confianza no desaparece por un amistoso, pero el 3-0 ante el principal rival regional obliga ahora a revisar lo que falló antes del siguiente examen.

México tendrá poco tiempo para digerir la goleada. El próximo compromiso será ante Chile el martes 6 de octubre, a las 20:30 horas, en el Los Angeles Memorial Coliseum. Ese encuentro ofrecerá a Márquez la oportunidad de modificar piezas después de una noche marcada por errores defensivos, una expulsión y falta de contundencia. Lira prefirió no señalar culpables inmediatamente después del partido; primero quiere bajar las revoluciones. El siguiente paso será demostrar que el equipo entendió lo ocurrido cuando vuelva a pisar la cancha.