Rafael Márquez ya tiene claro cuál será su primera tarea después de la goleada 3-0 de Estados Unidos sobre México. El entrenador quiere trabajar la parte mental del plantel antes de volver a competir y fue directo en conferencia: “Sabemos cómo ayudarlos a que se repongan de esto, a veces toca hacer un papel de psicólogo y tratar de levantarlos e intentaremos que el próximo partido nos equivoquemos lo menos posible”. Para Rafa, recuperar la confianza será tan importante como corregir lo ocurrido dentro de la cancha.
El golpe fue especialmente duro porque México había comenzado el encuentro con buenos minutos, presión alta y posesión, pero terminó entregando demasiadas facilidades. Raúl Rangel quedó comprometido en los dos primeros goles y el tercero nació de otra descoordinación defensiva. Además, Mateo Chávez fue expulsado y dejó al Tri con diez hombres. Márquez reconoció que hubo aspectos positivos, pero también calificó las equivocaciones como demasiado graves para un partido de este nivel. Ahí aparece el segundo punto de su plan: reducir los regalos.
Rafa Márquez quiere levantar primero la cabeza de sus jugadores
La parte psicológica tendrá un peso especial porque varios futbolistas terminaron directamente señalados. Rangel recibió críticas por sus fallas, Santiago Giménez desperdició oportunidades claras y la defensa terminó perdiendo seguridad conforme avanzó el partido. Márquez evitó individualizar responsabilidades y prefirió hablar de cómo ayudar a todo el grupo a recuperarse. Incluso recordó que en su carrera ha vivido más derrotas que triunfos y que estos golpes forman parte del futbol. El objetivo inmediato será impedir que el 3-0 afecte la confianza para el siguiente encuentro.
El problema es que México tendrá muy poco tiempo para trabajar. El equipo enfrentará a Chile el martes 6 de octubre, por lo que Márquez apenas contará con unos días para corregir movimientos y recuperar anímicamente a sus futbolistas. También deberá decidir si mantiene a varios de los jugadores que fallaron frente a Estados Unidos o realiza cambios en posiciones sensibles como la portería. El técnico no anunció castigos ni modificaciones inmediatas, porque su prioridad parece estar en reconstruir antes que señalar. Esa decisión tendrá una primera prueba rápidamente.
México necesita reducir los errores antes de enfrentar a Chile
La estadística del nuevo proceso también aumenta la presión. Márquez todavía no gana desde que asumió a la Selección: empató 1-1 con Colombia, repitió el mismo marcador frente a Perú y después sufrió su primera derrota contra Estados Unidos. El 3-0 fue, además, el resultado más duro de esta etapa y mostró que una propuesta basada en tener la pelota puede derrumbarse cuando aparecen fallas cerca del área propia. Por eso, el siguiente paso no será abandonar la idea, sino ejecutarla con mucha menos exposición.
México volverá a jugar este martes a las 20:30 horas ante Chile en el Los Angeles Memorial Coliseum. Ese encuentro servirá para medir si el trabajo psicológico que plantea Márquez consigue una reacción inmediata y si el equipo puede reducir los errores que Estados Unidos castigó sin perdón. El entrenador ya dejó claro que no quiere hundir a sus futbolistas después de una mala noche; ahora tendrá que demostrar que puede levantarlos en pocos días. La respuesta frente a Chile mostrará si el golpe quedó atrás o si la goleada dejó una herida más profunda.







