André Jardine y Gabriel Milito comienzan a aparecer como nombres que podrían entrar en una futura conversación alrededor de la Selección Mexicana si Rafa Márquez no logra consolidar su proceso rumbo al Mundial de 2030. No existe, por ahora, una negociación ni una lista oficial de la FMF con ambos entrenadores. El debate nace después del 3-0 ante Estados Unidos y de un arranque sin victorias para Rafa, aunque su verdadera evaluación todavía está por comenzar cuando lleguen los partidos oficiales.
Márquez suma empates 1-1 ante Colombia y Perú, además de la derrota ante Estados Unidos en sus primeros tres encuentros. Son amistosos y todavía está probando futbolistas, sistemas y una nueva base después del Mundial. Por eso sería prematuro hablar de una salida inmediata. Sin embargo, México disputará en noviembre los cuartos de final de la Concacaf Nations League, con la vuelta programada para el 17 de noviembre en Monterrey. Ahí comenzará una evaluación diferente, porque ya habrá eliminación y un título regional en juego.
André Jardine y Gabriel Milito tienen argumentos para ser candidatos
Jardine tiene un antecedente que inevitablemente lo mantiene cerca de cualquier conversación sobre el Tri: su exitoso ciclo con América. El brasileño conquistó seis títulos, incluido un histórico tricampeonato de Liga MX, y dejó el club como uno de los entrenadores más ganadores de su historia. Actualmente dirige al Shabab Al-Ahli, por lo que una eventual llegada exigiría negociación. Milito, por su parte, conoce profundamente al futbolista mexicano gracias a Chivas y marcha con cinco victorias, tres empates y dos derrotas en el Apertura 2026.
El argentino también tendría otro argumento: trabaja semanalmente con una base que ya nutre a la Selección. Raúl Rangel, Luis Romo, Roberto Alvarado, Santiago Sandoval y Hugo Camberos han estado recientemente alrededor del Tri. Eso permitiría imaginar una transición menos brusca si algún día la FMF buscara otra opción. Pero hoy sigue siendo únicamente una hipótesis. Ni Jardine ni Milito han sido presentados públicamente como candidatos por la Federación, y Rafa continúa teniendo el respaldo para desarrollar el proyecto que recibió después del Mundial.
Nations League será la primera prueba seria para Rafa Márquez
El nombre más fuerte por resultados recientes en México sería Antonio Mohamed, pero él mismo prácticamente se descartó. En junio aseguró que ya no quiere dirigir al Tri después de sentirse ignorado anteriormente por la Federación y pidió que no volvieran a buscarlo. Esa postura elimina, al menos mientras no cambie de opinión, al técnico que naturalmente aparecería entre los candidatos por su trayectoria y éxito reciente. Esa circunstancia podría abrir espacio para perfiles como Jardine o Milito si algún día existe una vacante real.
Por ahora, Rafa Márquez no está sentenciado ni cerca de perder el puesto. Apenas inició un proceso pensado hacia 2030 y todavía tiene margen para corregir lo mostrado en los amistosos. El escenario podría comenzar a cambiar si México fracasa en Nations League, porque noviembre será su primer torneo oficial y la presión aumentará considerablemente. Jardine y Milito son hoy posibilidades construidas desde sus méritos, no candidatos confirmados. Pero si Rafa empieza a acumular eliminaciones, esos nombres podrían dejar de ser simples alternativas de debate y convertirse en opciones mucho más serias.







