Rafa Márquez pidió que no se compare directamente su arranque con México con el equipo que dirigió Javier Aguirre en el Mundial de 2026. El entrenador fue claro después de cerrar la Fecha FIFA sin victorias: “Comparar un Mundial con partidos amistosos con una defensa diferente a la que jugó el Mundial, pues obviamente no hay comparación”. Su explicación busca poner contexto a los malos resultados, aunque también refleja que el nuevo proceso todavía está lejos de encontrar la estabilidad que mostró el Tri durante la Copa del Mundo.

La diferencia principal está en los nombres. Frente a Inglaterra, Aguirre utilizó una defensa con Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vásquez y Jesús Gallardo, además de Raúl Rangel en la portería. Márquez, en cambio, ha rotado a futbolistas como Israel Reyes, Diego Campillo, Mateo Chávez y otros jóvenes durante esta gira. Esa búsqueda de alternativas forma parte de su plan, pero también provocó desajustes que terminaron costando goles, especialmente frente a Estados Unidos y Chile.

Rafa Márquez utilizó una defensa diferente a la del Mundial de 2026

El Mundial dejó una vara alta porque México consiguió victorias ante Corea, Chequia y Ecuador antes de quedar eliminado 3-2 frente a Inglaterra en octavos de final. Aquella defensa llevaba más tiempo trabajando junta y tenía a César Montes como uno de sus líderes. En la primera convocatoria de Márquez incluso hubo ausencias importantes, entre ellas la del propio Montes y la de Edson Álvarez, mientras el técnico aprovechó para observar nuevas piezas. Esa renovación explica parte de su argumento, aunque no elimina las fallas mostradas.

El problema es que México recibió siete goles en cuatro partidos durante esta Fecha FIFA. Empató 1-1 ante Colombia y Perú, perdió 3-0 contra Estados Unidos y cayó 2-0 frente a Chile. La salida desde atrás, uno de los principios que Márquez quiere instalar, también terminó generando errores importantes. Por eso, aunque el técnico tenga razón al señalar que no trabaja con la misma estructura del Mundial, la comparación aparece inevitablemente cuando el rendimiento defensivo cae de manera tan marcada.

Javier Aguirre dejó una base que Rafa Márquez todavía está modificando

Rafa recibió una selección que venía de competir bien en el Mundial, pero desde el comienzo dejó claro que quería construir una identidad propia. FIFA destacó que su idea busca un equipo ofensivo con salida elaborada desde atrás, además de una renovación gradual en portería, defensa y mediocampo. Esa transformación requiere tiempo, aunque el calendario pronto dejará de ofrecer amistosos para experimentar.

La siguiente prueba llegará en noviembre con la Nations League, donde México ya no podrá utilizar la diferencia de contextos como argumento principal. Márquez tiene razón en que un Mundial y cuatro amistosos no representan la misma presión ni el mismo plantel, pero ahora deberá demostrar que las pruebas sirvieron para algo. La comparación con Aguirre probablemente seguirá apareciendo hasta que su equipo encuentre resultados, estabilidad defensiva y una identidad propia que permita evaluar este proceso por sus propios méritos.